sábado, 11 de abril de 2009

Es necesario crecer en amor entre nosotros



Al escribir esta entrada solo tenía una cosa en mente, dirigirme a mis hermanos, mis amigos, mi familia natural, mi familia en la fe.
El énfasis radica en la necesidad de hacer un llamado para que reflexionemos sobre el tipo de relaciones que tenemos como familia y el impacto que estas tienen en el mundo necesitado de un verdadero y claro mensaje de amor.
Nuevamente, escribo esperando ser de bendición.
La Palabra nos insta de continuo a desarrollar nuestra vida cristiana a la luz de un principio fundamental que ahora me mueve a comentar: “el amor” (Jn 13:34)
Si tan solo nuestra mente se proyectara más allá de lo que percibimos, entendiendo que la razón de nuestra nueva vida en Cristo se resume en amar, nos sorprenderíamos de las cosas que sucederían, pues Dios espera acción de parte nuestra para ser efectivos en dar a conocer al mundo sus bondades.
Estoy convencida de que si ese principio rige nuestras acciones como hermanos, daríamos testimonio veraz de que somos hijos de Dios, el mundo podría vernos y glorificar al Dios de unidad y paz que presentaríamos. (Jn 13:35)
Debemos aceptar nuestra cuota de responsabilidad por la incredulidad de muchos, ya que hemos transmitido un mensaje de condenación, hipocresía y desinterés, no el mensaje de amor que nos rescató y estamos llamados a compartir. Aceptar nuestra responsabilidad en el asunto requiere darse cuenta del egoísmo, comodidad y falta de fe en la que hemos caído.
El hombre es egocéntrico por naturaleza, va en busca de provecho propio, sin darse cuenta que a su alrededor hay seres humanos necesitados. Pero recordemos, nuestra naturaleza es nueva!
La comodidad como iglesia nos ha invadido, pero somos llamados a ir, levantarnos y sacrificar nuestra tranquilidad por el bien de los demás; ¿cuántas cosas hemos abandonado por sentirnos cómodos?, ¿qué actividades hemos descartado de nuestra agenda por no querer esforzarnos? Bueno, el evangelio práctico requiere sacrificio, el amor es sufrido. Y ese sacrificio, no se dará en una vida que cuestione la Palabra, pues la fe está acompañada de obras. (Stgo 2:17)
Pensemos sobre las formas en las que el amor que decimos tener puede reflejarse, busquemos nuevas maneras de bendecir nuestra familia, (ambas familias: nuestra pequeña y la gran familia, iglesia) De esa manera estaremos en camino de impactar al mundo con este mensaje poderoso y lleno de credibilidad que sigue vigente hoy como ayer.
La pregunta que responderé a diario será, ¿Cómo demostré mi amor a mi familia?

2 comentarios:

  1. Que bueno Elisa que estes en esto de la "blogomania", y que bueno que puedas compartir bendiciones a traves de tus entradas.
    Que Dios te bendiga mucho y le puedas dar continuidad a este blog.
    Hasta luego

    ResponderEliminar
  2. Hola Ely, me gusto mucho la lectura de hoy, esta preciosa tu exposición.
    Espero que le des continuidad, porque esas gotas de sabiduría, Dios te las pone en tu corazón y nos llenan a quines las leemos, que nuetro Señor te siga iluminando.
    Dios te bendiga!!

    ResponderEliminar